La articulación entre el MIDAGRI y el proyecto Puna Resiliente acerca servicios de financiamiento, seguros agrarios, asociatividad e incentivos productivos a comunidades rurales de Arequipa, Cusco y Apurímac, mediante siete talleres itinerantes que buscaron fortalecer las oportunidades de la agricultura familiar. 

Para miles de familias que viven de la agricultura y ganadería en las zonas altoandinas del Perú, acceder a información oportuna sobre financiamiento, seguros, asociatividad y programas de apoyo productivo representa una oportunidad para fortalecer sus medios de vida. Sin embargo, la distancia geográfica, las dificultades de acceso a los servicios públicos y la falta de información adecuada a sus necesidades continúa siendo desafíos importantes. 

Frente a esta realidad, el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI), con el apoyo y acompañamiento del proyecto Puna Resiliente, realizaron talleres itinerantes denominados AgroImpulso, una estrategia de acercamiento de servicios agrarios que vienen llevando información y orientación directa a los territorios rurales por encima de los 3500 msnm, promoviendo así un diálogo cercano entre las instituciones públicas y las familias productoras. 

Entre agosto y octubre de 2026, esta iniciativa ha desarrollado siete encuentros en tres regiones del sur andino. Los primeros cinco talleres, realizados en Lari y Cabanaconde en Arequipa, Curahuasi en Apurímac, y Mollepata y Urubamba en Cusco, convocaron a más de 260 participantes, entre productores, productoras y actores vinculados al desarrollo agrario. Y está semana, se llevaron dos jornadas de AgroImpulsos el 13 octubre en Coyllurqui con 87 participantes, 63 mujeres y 24 varones, y el 14 de octubre en Huayllati con 54 participantes, con 37 mujeres y 17 varones asistentes, una gran acogida que demuestra el gran interés de las comunidades por tener a información valiosa. 

Una nueva manera de acercar los servicios del Estado Uno de los principales aportes de AgroImpulso es su metodología de trabajo, diseñada para responder a las necesidades e intereses de las familias productoras. En lugar de concentrar toda la información en exposiciones unilaterales, se promueve un modelo de estaciones temáticas, donde los participantes pueden acercarse a los servicios de su interés, dialogar directamente con especialistas, resolver sus dudas y conocer los requisitos y procedimientos para acceder a ellos. 

La experiencia recoge aprendizajes del trabajo de Puna Resiliente con comunidades altoandinas: la información es más útil cuando se presenta de manera clara, sencilla, visual y vinculada con situaciones reales de la vida productiva. Por ello, el proyecto ha contribuido al diseño metodológico, la adecuación de contenidos y la elaboración de materiales gráficos que facilitan la comprensión de servicios y oportunidades. 

Cinco servicios para fortalecer la agricultura familiar 

A través de AgroImpulso, el MIDAGRI acerca información y orientación sobre cinco ámbitos prioritarios: 

  1. Financiamiento agrario, mediante el Fondo AGROPERÚ, que ofrece alternativas de crédito para pequeños productores y organizaciones agrarias.
  2. Seguros agropecuarios, que permiten conocer los mecanismos de protección frente a riesgos climáticos y pérdidas productivas, como el Seguro Agrícola Catastrófico y el Seguro Agropecuario de Rendimiento.
  3. Asociatividad y modelos empresariales, promoviendo la organización de productores, la constitución de cooperativas y el conocimiento de la Marca Agricultura Familiar.
  4. Incentivos para la competitividad, mediante los servicios de AGROIDEAS orientados al fortalecimiento de las organizaciones agrarias.
  5. Padrón de Productores Agrarios (PPA), facilitando información sobre el empadronamiento y su importancia para el acceso a los servicios del sector. 

Articulación institucional que responde a las necesidades del territorio La experiencia de AgroImpulso pone en valor el trabajo articulado y la complementariedad permite avanzar hacia una atención pública más cercana, tomando en cuenta un escenario de cambio climático donde la agricultura familiar enfrenta riesgos asociados a sequías, heladas, lluvias intensas y otros fenómenos que pueden comprometer la producción y los ingresos familiares. 

Y esto no se detiene, se espera tener más talleres itinerantes pronto. 

Contar con información sobre seguros, financiamiento y alternativas de organización constituye un paso importante para fortalecer su capacidad de respuesta.

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