Los ecosistemas altoandinos son la principal fuente de agua para millones de personas en los Andes, sin embargo, aún existe poca evidencia cuantitativa sobre su contribución a la regulación hídrica. Con el propósito de fortalecer este conocimiento y promover su incorporación en la gestión sostenible del territorio, nuestro colega Ronal Cervantes Zavala, investigador y Coordinador Regional para Apurímac del proyecto Puna Resiliente, participó en un encuentro técnico-científico especializado sobre la situación y el estado del conocimiento de los pastizales altoandinos de Sudamérica, con énfasis en su función hidrológica y su aporte a la economía de las comunidades campesinas.

Ronal presentó los resultados de su investigación doctoral, centrada en la contribución de tres ecosistemas estratégicos —bofedales, pastizales de puna y bosques de Polylepis— a la provisión del servicio ecosistémico de regulación hídrica. Su investigación demuestra que estos ecosistemas funcionan de manera interdependiente y desempeñan un papel fundamental en la infiltración y almacenamiento del agua que posteriormente abastece a ciudades, actividades agropecuarias y ecosistemas aguas abajo.

Entre los principales hallazgos presentados destaca que, aunque cada ecosistema posee características propias, todos muestran una eficiencia similar en la recarga profunda de agua, permitiendo que aproximadamente el 15 % de la precipitación anual se incorpore al almacenamiento subterráneo. Asimismo, el estudio evidencia que los pajonales ubicados en las partes altas favorecen la infiltración que posteriormente alimenta los bofedales, confirmando que la regulación hídrica depende del funcionamiento integrado del paisaje y no de ecosistemas aislados.

La investigación también resalta el valor de las qochas como infraestructura natural para la regulación del agua. Más allá del almacenamiento superficial, estas favorecen la infiltración y la recarga de los acuíferos, reforzando la importancia de conservar los ecosistemas que alimentan este proceso. En ese sentido, la degradación de los pastizales altoandinos por sobrepastoreo, incendios o cambios en el uso del suelo puede comprometer de manera irreversible la disponibilidad hídrica de las cuencas.

Al vincular la investigación con la gestión del territorio, el proyecto contribuye a fortalecer las decisiones sobre conservación, seguridad hídrica y resiliencia climática en los paisajes altoandinos del Perú.

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