© GIZ, Jenny Chimayco

  • La iniciativa del MIDAGRI comprende una ruta de seis talleres que busca acercar servicios públicos y herramientas para fortalecer las capacidades productivas y la resiliencia de las comunidades rurales.  
     

En los distritos arequipeños de Lari y Cabanaconde, más de un centenar de personas participaron en las dos primeras jornadas de Agroimpulso, una iniciativa que busca reducir la distancia entre los productores agropecuarios y los servicios públicos creados para apoyarlos. 

 

Los talleres, realizados el 25 y 26 de agosto, marcaron el inicio de una ruta que llegará también a Apurímac y Cusco. La propuesta, liderada por el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI), con el apoyo del proyecto Puna Resiliente, busca que productores y productoras puedan conocer de manera directa qué herramientas existen para responder a sus necesidades productivas, financieras y organizativas, y qué deben hacer para acceder a ellas. 

 

Más que una sucesión de exposiciones, las jornadas fueron organizadas alrededor de estaciones temáticas. Los participantes pudieron acercarse a especialistas, plantear consultas y conocer los requisitos y pasos necesarios para acceder a distintos servicios del sector agrario. 

 

© GIZ, Jenny Chimayco

De la información al acceso 

Una de las dificultades que enfrenta la población productora en las zonas rurales no es necesariamente la ausencia de programas públicos, sino conocerlos, entender para qué sirven y saber cómo acceder a ellos. 

 

Agroimpulso parte de ese desafío. Durante las jornadas, los participantes recibieron orientación sobre el Fondo AGROPERÚ, las coberturas y funcionamiento de los seguros agrarios, la inscripción y actualización en el Padrón de Productores Agrarios (PPA) y los incentivos y mecanismos de apoyo de AGROIDEAS. 

 

Una ruta que continuará por Apurímac y Cusco 

Con las jornadas de Lari y Cabanaconde concluyó la primera etapa de Agroimpulso en Arequipa. La iniciativa comprende en total seis talleres presenciales en tres regiones del sur del país. 

 

La siguiente parada será en Curahuasi y Coyllurqui en Apurímac, y en Mollepata y Urubamba en Cusco, en los próximos meses. La apuesta es práctica: acercar los servicios allí donde están sus potenciales usuarios y facilitar que los productores no solo sepan que existen alternativas de financiamiento, aseguramiento o apoyo productivo, sino que comprendan cómo pueden utilizarlas. 

 

© GIZ, Jenny Chimayco

Productores mejor preparados frente a nuevos desafíos 

El apoyo de Puna Resiliente a Agroimpulso se enmarca en un objetivo más amplio: contribuir a que la población altoandina gestione mejor sus ecosistemas y esté mejor preparada para enfrentar los efectos del cambio climático. 

 

En territorios donde la producción agropecuaria constituye una parte central de los medios de vida, mejorar el acceso a información, financiamiento, seguros y mecanismos de fortalecimiento productivo puede ampliar las herramientas con las que cuentan las familias para tomar decisiones y afrontar los riesgos que afectan su actividad. 

 

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