Crédito con propósito: cooperación alemana y Caja Cusco unen fuerzas por la biodiversidad y la resiliencia climática
La cooperación buscará desarrollar y adaptar productos financieros que incorporen criterios de biodiversidad, adaptación climática, producción sostenible y economía circular, acercando nuevas oportunidades a micro, pequeñas y medianas empresas y comunidades.
El financiamiento puede convertirse en una herramienta decisiva para enfrentar algunos de los principales desafíos ambientales del país. Con esa mirada, la cooperación alemana para el desarrollo, implementada por la GIZ, y Caja Cusco expresaron su interés en trabajar conjuntamente para promover productos y mecanismos financieros que contribuyan a proteger la biodiversidad, fortalecer la adaptación al cambio climático, impulsar el manejo sostenible de los bosques y avanzar hacia un sector productivo circular.
La cooperación permitirá conectar la experiencia territorial y técnica de distintos proyectos de la GIZ con el alcance de una institución financiera con amplia experiencia en micro, pequeñas y medianas empresas (mipyme). Los proyectos Puna Resiliente, Protección de Insectos Polinizadores en América Latina y el Caribe (Poli-LAC), Agricultura Sostenible para Ecosistemas Forestales (SAFE) y Economía Circular para un Desarrollo Urbano Amigable con el Clima II (ProCircular) aportarán conocimientos en ámbitos como la restauración de ecosistemas altoandinos, la conservación de polinizadores, las cadenas sostenibles de café y cacao y la economía circular en el sector productivo.

Uno de los principales desafíos será traducir esas experiencias en soluciones financieras que respondan a las condiciones reales del sector productivo. La asistencia técnica prevista contempla el desarrollo de productos para mipyme que incorporen criterios relacionados con la conservación de polinizadores, medidas de adaptación basada en ecosistemas para cadenas de valor climáticamente resilientes, prácticas sostenibles en café y cacao y principios de economía circular.
La alianza también mira más allá del crédito. La GIZ brindará asistencia técnica para fortalecer las capacidades de Caja Cusco en gestión del riesgo climático, medidas de adaptación al cambio climático, biodiversidad, sistemas agroforestales y economía circular, así como para incorporar el enfoque de género en sus productos y servicios y apoyar la digitalización de herramientas utilizadas en la evaluación crediticia. De esta manera, las finanzas sostenibles podrán integrarse progresivamente en los procesos internos de la institución y no limitarse a productos aislados.
Caja Cusco, por su parte, prevé involucrar a sus equipos en los procesos de capacitación, facilitar la articulación con actores en los territorios y acompañar la implementación y seguimiento de pilotos de nuevos productos y mecanismos financieros. Este trabajo permitirá probar las soluciones en condiciones reales, generar aprendizajes y contar con información que contribuya a mejorar su diseño y alcance.
Con una perspectiva de trabajo que se extiende hasta junio de 2030, la GIZ y Caja Cusco buscarán que criterios ambientales y climáticos puedan incorporarse de manera práctica en las decisiones financieras y, con ello, ampliar las oportunidades para que comunidades, productores y mipyme inviertan en actividades más resilientes y sostenibles.
SOBRE LOS PROYECTOS
Sobre Puna Resiliente
Puna Resiliente tiene como objetivo que la población altoandina gestione mejor sus ecosistemas y esté mejor preparada para hacer frente a los efectos del cambio climático. Es cofinanciado por el Fondo Verde para el Clima (FVC), el Estado peruano -a través del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI) y el Ministerio del Ambiente (MINAM), a través del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SERNANP)-, el Gobierno de Alemania -a través del Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ)- y el Gobierno de Canadá. Se ejecuta de forma conjunta entre MIDAGRI, SERNANP, Profonanpe, Instituto de Montaña y la cooperación alemana para el desarrollo, implementada por la GIZ.
Sobre SAFE
El proyecto Agricultura Sostenible para Ecosistemas Forestales (SAFE) apoya al Perú en su proceso de adaptación al Reglamento de Deforestación de la Unión Europea (EUDR), con el objetivo de fortalecer cadenas de café y cacao más inclusivas y sostenibles. El proyecto SAFE es cofinanciado por la Unión Europea (UE), el Ministerio de Asuntos Exteriores (BZ) de los Países Bajos y el Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ) de Alemania. Es liderado por el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego de Perú (MIDAGRI) y ejecutado por la cooperación alemana para el desarrollo, implementada por la GIZ.
Sobre Poli-LAC
En Perú, el proyecto regional “Protección de insectos polinizadores en América Latina y el Caribe (Poli-LAC)” es liderado por Ministerio del Ambiente, en alianza con el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego y Profonanpe, con el apoyo de la cooperación alemana para el desarrollo, implementada por la GIZ, por encargo de la Iniciativa Internacional del Clima (IKI) del Gobierno Federal de Alemania. La IKI está adscrita al Ministerio Federal de Medio Ambiente, Protección del Clima, Protección de la Naturaleza y Seguridad Nuclear (BMUKN).
ProCircular
El proyecto Economía Circular para un Desarrollo Urbano Amigable con el Clima II (ProCircular) es liderado por el Ministerio de la Producción, con el cofinanciamiento de la Unión Europea y la cooperación alemana para el desarrollo, implementada por la GIZ. El proyecto impulsa la transición hacia una economía circular en la industria y el comercio a lo largo de toda la cadena de valor. Asimismo, incorpora temas clave para esta transición, como las finanzas verdes y sostenibles, el reúso de aguas residuales y sus biosólidos, y la valorización de residuos.